DEPORTE | Ciclón | San Lorenzo | Fútbol

Un "Ciclón" de fútbol alegre pasó por aquí

En el '47, San Lorenzo, el "Ciclón" pasó por estas tierras. Los amantes del fútbol de la zona tuvieron el privilegio de ver en acción a esos cracks.

“Pa’ que bailen los muchachos/hoy te toco bandoneón” anunciaban los versos de Enrique Cadícamo sobre música de Pichuco Troilo en los comienzos de los ‘40. Era la definición total de esos años, los que a decir de quienes lo vivieron, no volvieron a empardarse, en las pistas de baile o en las canchas. Fue la gran década del tango y del fútbol criollo. A ese tiempo perteneció un equipo de San Lorenzo, el " Ciclón" que fue un canto a la pelota, en nuestro país y en cualquier reducto europeo. Los méritos del campeón 1946 en la escena nacional son muy fáciles de explicar: convirtió 90 goles, a un promedio de tres por juego. De esos 90, 20 fueron obra de René Pontoni, quien había arribado al club en el 45.

Los amantes del fútbol de la zona tuvieron el privilegio, de los tantos en esa época, de ver en acción, bien de cerca, a esos verdaderos cracks. Sucedió en julio de 1947, cuando aún estaba fresca la gira inolvidable que le permitió al conjunto azulgrana mostrar ese aceitado andamiaje por España y Portugal. En la bitácora que guarda visitas de equipos que quedaron registradas por siempre en las retinas y en la memoria surgen River Plate, Boca, Barracas Central, Independiente, Platense o Ferro, pero hasta ese momento ninguno había desembarcado en nuestra ciudad con plantilla completa. San Lorenzo sí pisó este suelo con sus ilustres, de ahí el fervor que despertó.

La delegación visitante arribó en tren a Santa Rosa, el martes 8 de julio, y al día siguiente enfrentó a un combinado de la Liga Cultural en el Parque Centenario, igualando uno a uno. Los goles fueron de Faraldo y Pontoni. El viernes 11, los hinchas esperaban impacientes en la esquina de 18 y 19 la llegada del micro que traía al plantel azulgrana desde la capital pampeana. Asomaron transcurrido el mediodía ante la algarabía de los presentes y de inmediato se trasladaron al Hotel Comercio. Con el tren del sur, proveniente de Bahía Blanca, comenzó a llegar un día antes del partido el público más madrugador. Los ramales de Arizona y Telén también hicieron su aporte, y en el procedente de Buenos Aires vino gente de Chivilcoy, Darregueira, América y González Moreno.

Pero la verdadera avalancha humana se produjo en la mañana del domingo 13 de julio. Camiones, automóviles y micros, todos desafiando a la fuerte helada, desembocaron por las diferentes rutas. Las casas de comida o restaurantes no dieron abasto. En la tradicional pizzería La Nueva, ubicada en calle 15, cientos optaron por el menú rápido de la “muzzarella” o la empanada, acompañadas por un buen vino tinto. Fueron más de 5.000 personas las que se concentraron en la cancha de Cultural Argentino. Una cifra impresionante. El partido arrancó a las 15:10, y el seleccionado de la Liga Pampeana alistó a Arnaldo Carbonell; Abel Novillo, Jofer Arfuchs, Alberto Farías, Juan Della Crocce, Adamos Gugliara, Abel Hartfield, Santiago Zenarola, Leandro Novillo, Miguel Camino y Raimundo Borches; luego ingresaron Weigandt, Spadini, Correa, R. Camino y Julio Cavallero. Los 11 de San Lorenzo fueron Mierko Blazina; José Vanzini, Orlando González, Jorge Benegas, Salvador Greco, Manuel Rodríguez, Héctor Tablada, Armando Farro, Pontoni, Rinaldo Martino y Oscar Silva; también jugaron Dimitruk, Roberto Aballay y Ricardo Alarcón.

A los dos minutos el azulgrana ya ganaba gracias a un remate rasante de Pontoni que superó al castense Carbonell. Recién a los 36 Blazina tocó la pelota, ante un disparo del Gringo Zenarola. Ya en el segundo tiempo, a los tres, Silva aumentó la diferencia, y cuando iban 20 minutos, tras una infracción de “Forfai” Novillo en el área, Aballay transformó el penal en gol. El seleccionado liguista arrimó con un remate de Camino que desvió Dimitruk, quien luego sacó al córner un pelotazo de Borches. En el tramo final del encuentro, San Lorenzo refrendó el resultado. Alarcón clavó el cuarto desde afuera a los 35, aportó otra vez Pontoni dos minutos más tarde, y con un cabezazo Alarcón estableció la media docena. Así fue el paso de ese San Lorenzo que había sido creado para divertir a la tribuna. Ningún paladar futbolístico podía resistirse a esa invitación.

Dejá tu comentario