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Andrés Borello presentó un libro basado en el femicidio de Carla Figueroa

El escritor Andrés Borello presentó ayer en esta ciudad su libro 'La volvería a matar', basado en la trágica historia del femicidio de Carla Figueroa a manos de Marcelo Tomaselli. La obra cuenta, además, con el prólogo escrito por Lenny Cáceres, periodista y militante de la lucha feminista.

El libro es una crónica policial con perspectiva de género se apunta a una mirada del pasado teniendo en cuenta el caso particular de este femicidio. “En ese sentido hace mas o menos un año empezamos a trabajar en conjunto. Lenny me acompañó, me instruyó, me escuchó y el resultado está en el libro. Estamos muy contentos de lo que salió del libro, que siempre puede mejorar pero que por suerte está teniendo buena recepción, buenos comentarios y yo me siento muy contento por eso”, describió Figueroa sobre el proceso de escritura del libro.

Por otro lado, la encargada de redactar el prólogo y quien contribuyó además en el proceso de corrección y revisión, Lenny Cáceres, explicó que “si bien trabajamos el libro juntos, consultamos y corregimos, cuando yo me encontré con el libro terminado para escribir el prólogo me encontré con un libro nuevo. Fue un impacto muy fuerte leerlo, fue muy grato, me parece que es necesario contar esta historia y que los medios las difundan. Tenemos que pensar que los femicidios no son cuestión de Estado o de una víctima. Son una cuestión social y todos tenemos que atenderla. Me impactó la manera que tuvo Andrés de empatizar con la historia de esta víctima que tenía más o menos la misma edad, que vivían en la misma ciudad y eso me resultó muy fuerte y de un impacto muy grande. Yo creo que tenemos que tener esta memoria y contar estas historias que son fundamentales porque hay un montón de datos e información que circula todo el tiempo, como por ejemplo las estadísticas que no nos sirven. Nos servirían si fueran traducidas en políticas públicas. Pero si no sabés que hay una historia, una mujer, una vida, unos sueños atrás, quedan en la nada”.

Borello fue consultado acerca del proceso de interiorización de la historia, que fue clave para redactar la crónica policial que hoy narra el asesinato de Figueroa.

“Hicimos una recopilación de mucha información, del expediente judicial completo, de la causa de violación y de la de femicidio. Esto fue concretado con un recorrido que hicimos en los medios de comunicación, donde estaba todo digital por la contemporaneidad del caso y tuvimos la fortuna de acceder a ello de manera sencilla”, detalló.

“También tuve la idea de la entrevista informal con un montón de personas que participaron directa o indirectamente y a partir de ahí, traducimos esas entrevistas incorporándolas al libro. Hay algo que yo tenía bien claro y era que no quisimos escuchar a Marcelo Tomaselli porque no nos interesa saber lo que tenía para decir. Porque a la vista está lo que piensa y el título es un reflejo de ello. Cuando pudo opinar acerca de Carla lo único que hizo fue seguir violentando la memoria de la víctima. Entonces, su voz cuando aparece en el libro está solamente para mostrar cómo funciona dentro del sistema patriarcal esa revictimización y esa nueva violencia sobre la víctima”, sostuvo.

El autor del libro explicó que, además, tuvo la oportunidad de dialogar con la hermana de Carla Figueroa, quien también revisó el libro e hizo los aportes correspondientes al detalle de la historia. “Antes de terminar el libro nos encontramos, fue un momento muy lindo, muy grato, muy emotivo. Melina, su hermana, lo leyó, le gustó, y corregimos todo lo que ella consideraba que estaba mal. Tuvimos la oportunidad de hablar con la familia y esperamos que el libro sirva para algo”, explicó.

En cuanto a las expectativas de las repercusiones que pueda tener este libro en la sociedad, teniendo en cuenta el tema de los femicidios y la violencia contra la mujer, mencionó que “hay un movimiento feminista en América Latina que no podemos ver y ocuparnos de lo que corresponde. Hay que acompañar la lucha que las mujeres estamos llevando adelante y, además, en mi caso como historiador me toca mirar y empezar a pensar ese pasado reciente, lejano con perspectiva de género y si sirve para transformar la sociedad en una más justa mejor”.

Cabe apuntar que el libro se consigue en la ciudad de Santa Rosa, en las librerías Fahrenheit y 451 libros; y en General Pico en las librerías Textualmente y Rincón del Arte.

Por su parte, Lenny Cáceres dijo que “tenemos que tener un compromiso grande con estas cuestiones de género que no son cosas de feministas que muestran los pechos en una marcha, eso no es el feminismo. El feminismo es luchar por los derechos de todas. Muchas de las conquistas que hoy tenemos provienen de la lucha feminista y esto no lo podemos dejar pasar”.

Borello detalló además que ‘hay un doble juego en este libro’. “Por un lado es personal y por el otro es político, y es el que tenemos que mencionar. El personal tiene que ver con cuándo suceden los hechos, yo me entero el caso de Carla que sucede en mayo, yo no la conocía, pero lo que llegó a mí fue el busto de una persona de espaldas en la televisión pidiendo auxilio y el Estado en ese momento no asumió el rol y el compromiso que le competía en esa situación particular”.

“Eso a mí me tocó mucho, aunque no conocí a Carla. Siempre me pregunté a qué punto tiene que llegar una mujer para pedir auxilio en la televisión y que, encima de eso no se la escuche. Sí hay familiares que la escucharon, algunos pocos jueces y fiscales, pero la red estructural no se hizo eco de ese reclamo. Cuando ese busto de espaldas tiene rostro, es el rostro de una mujer asesinada por Marcelo Tomaselli. Eso a mí me marcó mucho, como marcó a la sociedad”, reflexionó.

“La segunda pulsión, que me parece importante, tiene que ver con que por qué este libro nunca podría haber sido escrito solo. Es que hay en Argentina y en América Latina en materia de políticas y derechos un gran movimiento de mujeres que el resto de la sociedad, y los hombres sobre todo, no podemos desoír. No podemos dejar de escuchar esos reclamos y tenemos que hacernos cargo de lo que nos compete. Tenemos que empezar a revisar nuestras prácticas con todas las contradicciones que tenemos, pero también en nuestras profesiones hay que empezar a hacer algo”, puntualizó.

“Como historiador a mí me parecía que había que aportar y empezar a mirar ese pasado con perspectiva de género. El caso del asesino me pareció fundamental. Ver ese pasado con perspectiva tiene que ver con cambiar un montón de prácticas. La tapa es un ejemplo. Hubiera sido del milenio pasado que en la tapa estuviera la víctima y que el título fuera otro. Hay muchas cosas que se podrían discutir. Pero este nuevo paradigma nos está invitando a pensar de otra manera y como es un paradigma que está más abierto que cerrado es más fácil equivocarse que acertar, pero hay que empezar a pensar y actuar de maneras diferentes. Hay que ponerle rostro a los femicidas”, aseguró.

Por último, Borello apuntó a que este libro también abarca el planteamiento del rol del Estado y qué hizo y hace esa institución con los femicidas como Tomaselli.

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