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"Cuando ocurren estas situaciones, aparece la gente que quiere ayudar"

Un grupo de productores, contratistas y autoridades rurales se organizaron a través de las redes sociales para colaborar en el crítico contexto de pandemia. Recaudaron casi dos millones de pesos para la compra de un ecógrafo.

La situación de emergencia en la que se encuentra el país es el punto de partida para muchas iniciativas solidarias. Distintas instituciones, grupos de personas independientes y organizaciones son las que, cuando más se las necesitan, muestran la mejor cara de la sociedad piquense y sus alrededores.

Teniendo en cuenta que la pandemia del virus COVID-19 requiere imperiosa atención del sistema de Salud, en el Hospital Gobernador Centeno se han realizado significativas reformas para atender posibles casos de la zona. El arribo de nuevos recursos siempre es bienvenido y así lo ha entendido el sector agrícolaganadero, de la mano de la Sociedad Rural, CAPROMA y productores independientes.

“Esto surgió desde un grupo de WhatsApp que tenemos entre la rural, productores, contratistas que se había armado cuando se impulsó la prohibición de los agroquímicos. En esta ocasión, alguien publicó que en un pueblo aledaño habían donado un respirador al hospital de dicha localidad”, indicó Luis Leani, presidente de la Cámara de Propietarios de Máquinas Agrícolas.

Así fue que las distintas partes que conforman ese grupo de chat se organizaron para dialogar con las autoridades del nosocomio piquense y así mostrar su voluntad solidaria. La respuesta cambió los planes de los promotores de la campaña: el Gobernador Centeno se encuentra cubierto en materia de respiradores, pero carecía de un ecógrafo portátil.

Esta herramienta permitirá a los trabajadores del Hospital reconocer afecciones relacionadas al coronavirus con mayor celeridad, aunque su costo era mucho mayor: “El desafío era más grande porque el respirador valía algo así como 10 mil dólares y esto 30, aproximadamente. Pero en menos de una semana, se pudo juntar el dinero suficiente gracias al aporte de unas 90 personas, algunos en menor y otras en mayor medida, pero la colaboración fue suficiente”, informó.

Comerciantes relacionados al rubro, contratistas, productores, cerealeras y otros, todos ellos de la región, aportaron para que dicha herramienta sea posible. Algunos de ellos lo hicieron de manera anónima transfiriendo el dinero a una cuenta bancaria, mientras que otros resultaron conocidos por las autoridades de CAPROMA.

La respuesta del sector fue veloz, puesto que en menos de una semana ya se había recaudado el dinero necesario (una suma superior a 1.900.000 pesos). “El primer día ya había 570 mil pesos. Al cabo de siete jornadas pudimos completar la cifra necesaria para adquirir este elemento”, aseguró.

La iniciativa tuvo su punto de partida entre el domingo y lunes de la semana anterior, el miércoles se señó el producto, concluyéndose el pago durante el último viernes. Esto resulta un movimiento extraordinario si se trata de solidarizarse. “Una vez que terminó el pago, avisamos que el que quería podía seguir aportando a la cooperativa del Hospital”, sostuvo Leani.

El ecógrafo ya se encuentra abonado, por lo que en el transcurso de esta semana arribará a General Pico para ser puesto en funcionamiento. “No he hablado con gente del hospital, sé que referentes de la Rural sí lo han hecho. Desde la Cámara hemos estado colaborando en la difusión y cuestiones que hicieron a la organización”, indicó Leani.

Solidaridad

Son estos momentos de crisis donde se observa el espíritu de las personas que conforman una sociedad y así lo reflejaron estos voluntarios: “Cuando ocurren estas cosas, aparece la gente que quiere apoyar y de los muchos de los que invitamos a participar, algunos nos decían: ‘nosotros ya aportamos en la Cooperativa’, ‘colaboramos en tal lado’ y ahí te das cuenta que todos dan su mano para ayudar”, señaló.

Relató, sin embargo, que al conocer la cifra del ecógrafo portátil sintieron cierto temor por no poder alcanzar la cifra que habilitaría su envío. En este sentido, reconoció que no era fácil lograrlo: “Son dos millones de pesos, si te largas y no llegas ¿después qué haces?, pero por suerte pudimos llegar. La gente se comportó bien”, cerró el presidente de CAPROMA.

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