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Accidente fatal en Ruta 102: ¿Otra "bomba" a punto de estallar en el área de tránsito municipal?

El terrible accidente de tránsito producido en la mañana del 6 de junio, en ruta 102, a metros de la rotonda del Aeroplano y frente al desarmadero El Gigante de nuestra ciudad, sigue en pleno proceso de investigación, según se confirmó a este medio desde fuentes tribunalicias.

La misma está orientada a saber las causas de este siniestro vialque le costó la vida a un vecino de la localidad de Victorica, Horacio Raful de 60 años, que estaba arribando a General Pico, dese su pueblo por la ruta mencionada, conduciendo su Renault 12, en compañía de su hermana, Elvecia.

Cuando iba pasando al frente de conocido desarmadero piquense, se le cruzó desde la mano contraria de la cinta asfáltica una camioneta la que ocasionó el choque frontal, donde los ocupantes del auto llevaron la peor parte. Especialmente el conductor que tuvo que ser rescatado por los bomberos entre los hierros retorcidos, trasladado al hospital donde se le constató que tenía heridas de gravedad por lo que fue derivado a terapia intensiva. Su cuadro no mejoró y en horas de la noche de esa misma jornada sabatina falleció al sufrir una descompensación cardíaca.

La muerte de Raful sin dudas que complicó más aún la situación del conductor de la camioneta, que es Mario Del Mónaco, propietario del desarmadero donde frente al mismo se generó el accidente.

Las complicaciones para Del Mónaco partieron de la maniobra que testigos y las pericias definieron como imprudentes, porque en su intento de ingresar al desarmadero -acceso que estaba en la mano contraria a la que transitaba-, decidió tirarse a su izuierda, evidentemente sin advertir que de frente venían los hermanos Raful en el Renault 12.

Cabe recordar que a esa hora, de esa mañana de sábado, estaba instalada en la ciudad una fuerte niebla que complicaba mucho la visibilidad, por lo que cualquier conductor precavido tomaría todos los recaudos antes de hacer una maniobra de este tipo.

Lo cierto es que Del Mónaco lanzó la camioneta hacia la mano contraria, sin darle opciones al auto que venía de frente, produciéndose el impacto con las consecuencias antes comentadas.

La investigación de cualquier siniestro vial corresponde que tenga su investigación para definir causas y consecuencias del mismo. En este caso le cabe a Del Mónaco el procesamiento por "homicidio culposo". Pero también cabe recordar que, al conocer la opinión pública el nombre de los protagonistas de dicho accidente, surgieron interrogantes que apuntaron directamente hacia quien manejaba la camioneta, no sólo criticándolo por la maniobra que genera el accidente sino porque no se puede creer como se animó a conducir ese rodado, en un día de mucha niebla, en ruta y teniendo serios problemas de visión, que lamentablemente sufre desde hace varios años afectado por una grave enfermedad en su vista.

El mismo Del Mónaco expresó en el lugar del accidente, mientras socorrían a Raful atrapado en el auto, algo referido a su problema en la vista. Pero más allá de lo que se dijo o se vio en el lugar, la investigación judicial actual está avanzando en definir responsabilidades en esta tragedia, pero también en la posibilidad de una negligencia producida varios meses antes y que se puede vincular a este hecho.

Nos referimos al dato confirmado por fuentes judiciales de que Del Mónaco tenía el carnet de conducir vigente para manejar su camioneta. En todo momento desde la fiscalía que investiga el siniestro, a cargo de Guillermo Komarovsky, se mantuvo un gran hermetismo sobre todo este tema. Pero este medio periodístico logró, entre otras confirmaciones, que el carnet fue otorgado por autoridades municipales o, mejor dicho, le adjudicaron la renovación del mismo, algo que ocurrió a mediados del año pasado.

No solo nuestros cronistas en el lugar del accidente o en redacción no pueden dejar de preguntarse cómo se le otorgó dicho carnet a Mario Del Mónaco. Pregunta que también hemos leído en comentarios de redes sociales, en dichos callejeros, porque no solo se trata de un conocido empresario local sino que su grave enfermedad en la vista es conocida por muchos.

En el terreno estrictamente judicial sabemos que ha llevado a Komarovsky a pedir muchas pericias y también testimonios, especialmente informes médicos (oculistas) para conocer las características de esta enfermedad (maculopatia), que avanza progresivamente sobre la visión y no se le conoce una cura, sin la posibilidad de algún tipo de control.

Hacemos hincapié en esta cuestión, porque cualquiera que ha tenido que ir a sacar el documento correspondiente para conducir o renovarlo, como es este caso, tiene que pasar por examen psicofísico, donde es indispensable comprobar que su vista, con la audición, estén en condiciones para poder conducir vehículos.

Ante esto, una de las solicitudes del fiscal han apuntado a pedir el testimonio de los responsables de estos pasos que debió dar Del Mónaco para lograr que lo habiliten a manejar.

¿Qué pudo argumentar el médico municipal?, aunque también habria sido citado a declarar el oculista personal del imputado....

Insistimos que detalles de lo que se investiga no ha trascendido, pero las posibilidades son dos: una es que comprobó que Del Mónaco ve lo suficiente para poder manejar y -por suerte para él y su familia- lo que se dice sobre la gravedad de su enfermedad en la visa no es real. La otra es que el otorgamiento de la renovación se dio sin tener encuenta el informe, donde ahí tenemos que orientarnos a una imprudencia total en la autorización dada.

Analizado el accidente como tal, la causas del mismo pasan exclusivamente por la maniobra concreta que generó el choque fatal. Raful, tenía el carnet habilitante, Del Mónaco tenía el suyo y los vehículos aparentemente estaban en condiciones mecánicas para transitar. Por lo tanto todo quedaría limitado a siniestro vial, cobertura del seguro y, ante todo, el lamento de esta familia de Victorica por la pérdida de su ser querido, Horacio Raful.

Pero está claro que la investigación irá más allá y vuelve a instalarse en un área municipal que, justamente estuvo involucrada en un grave hecho judicial un año antes. Ahí también se puso bajo la lupa el otorgamiento de carnet, pero ligado a la irregularidad en el rendimiento de fondos recaudado por los mismos. Ese caso, que corresponde a la gestión anterior, terminó con un empleado condenado por peculado y un perjuicio económico para el Municipio de 800 mil pesos aproximadamente. ¿Cómo terminará este nuevo episodio..?.

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