JUEVES 08 de Diciembre de 2022
 
 
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Una confusa lucha por el poder

Todo el panorama que conforma la política del país, es un enorme escenario donde, tanto en nación como en provincias- aparecen estrategias, que distorsionan la realidad.

Se puede pensar que cuando llega el momento de definir las cuotas de poder,  comienzan a operarse las planificaciones elaboradas, con el fin de obtener el mejor posicionamiento posible.

Si referenciamos lo que está sucediendo en el orden nacional, surge claramente que la embestida, para culminar con el desgaste iniciado, por el cristinismo y camporismo, contra el no concretado albertismo, está en pleno apogeo.

Las expresiones que determinados y conocidos dirigentes vierten sobre la figura presidencial, han llegado a un límite de irrespetuosidad tal, que sorprende a propios y extraños.

No pretendemos "vestirnos de carmelitas descalzas" y presuponer que son todos buenos y que lo hacen por el país. Están peleando descarnadamente, sin importarles  la sociedad, por una cuota del mando.

Esto también se vislumbra en el sector opositor. Muchos candidatos, para no tantos lugares de privilegio político. Procuran, de cualquier manera, producir el desgaste, desmerecer a quienes, hasta hace unos meses, integraban la misma mesa política, que pretende pelear,  hoy, contra el actual gobierno nacional, materializado en la coalición del Frente de Todos,  en donde ya sin lugar a dudas la figura sobresaliente es la vice presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Si el análisis lo trasladamos a las provincias, el panorama no es muy diferente. Los tradicionales  líderes, creadores y conductores de líneas políticas, que han tenido alternadamente, poder gubernamental, hoy salen a jugar, para poder  imponer condiciones ante gobiernos que tienen imagen y poder propio, como resultado de su acertado manejo y gestión.

De esta manera se produce una escisión interna que no aporta nada positivo. Solo basta recordar que una situación similar condujo a la derrota en las elecciones de medio término. Pero está claro: no aprendemos, seguimos tropezando con la misma piedra.

Cuando se logra unanimidad de criterios entre los intendentes y concejales  del Frejupa, que determina una conducta  a seguir en lo político, apuntalando la figura de quien, hoy, es el primer mandatario- más allá de cual sea su decisión final- surgen las diferencias.

La línea Plural,  empoderada, que tiene el "sartén por el mango" y que dirige el ex gobernador Carlos Verna, decide en forma contradictoria: primero aceptar la determinación de los alcaldes pampeanos y luego no la ratifican en el Partido, siendo muy notoria sus ausencias.

Jugada, estrategia, una manera de generar expectativas en todo el arco político peronista provincial, sin tener en cuenta que no siempre "segundas partes" resultan exitosas.

Ahora viene el silencio. Normal y acostumbrada fórmula. No faltará algún "bien informado" que tire alguna novedad "de buena fuente". Ya es una habitualidad que así se haga. Pero existe algo  notorio, que no debe ser dejado de lado, por quienes están  pergeñando los planes: ya hay muchos ciudadanos que perciben el manejo y pretenden dejar de ser utilizados, más allá, que no renegarán a su ideología.

Un conocido actor de la política lugareña nos decía: "off the record": "tengan en cuenta que ya tragamos muchos "sapos". Agregándonos:" Era  La Pampa o La Cámpora”, sirvió y le fue útil a sus propósitos. Después arreglaron con ellos y los que respondimos  al "slogan" nos quedamos agarrados del pincel". Finalizó: "Esta vez puede ser diferente"...

Dura advertencia, que entendemos no debería ser desoída. El ideológicamente identificado con el peronismo, pide "UNIDAD". Pretende no volver a ser herramienta del internismo.

Esto que ocurre en La Pampa, es similar a lo nacional, tanto de parte del oficialismo como de la oposición. Desconcierto, divergencias -algunas irreconciliables- mientras que otro sector que pretende estar ajeno a todos ellos y con su característica,  de una agresividad notoria , sumada a la rebeldía de no aceptarlo que denomina la "casta política", sigue ganando terreno y puede llegar a ser la gran sorpresa del 2023.

Especular puede ser un gran riesgo.

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