LUNES 22 de Julio de 2024
 
 
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La soberanía del voto

Se está materializando el sindrome del poder del pueblo que se pone en evidencia en las diferentes compulsas en las provincias que desdoblaron sus elecciones de las nacionales y se concretó que el ciudadano está mostrando su voluntad.

La democracia en su expresión más genuina, reflejándose en el ejercicio del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, de la mano de la decisión de una sociedad que ya nadie puede encuestar.

Un somero repaso a las encuestas, a los análisis políticos que se realizaban en torno al posible resultado de las elecciones generales de Chaco, nos arroja que nadie previó ni siquiera evaluó la posibilidad de una victoria en primera vuelta y la caída de un ‘feudo de la política argentina’ que se había prolongado durante 22 años.

Leandro César Zdero, 52 años, nacido en Quitilipi, 18 de enero de 1971, es un arquitecto y político argentino perteneciente a la Unión Cívica Radical y a Juntos por el Cambio que actualmente se desempeña como diputado provincial y el domingo se consagró gobernador electo de la Provincia del Chaco, derrotando en primera vuelta al gobierno hegemónico de Jorge ‘Coqui’ Capitanich. Es el hombre que eligió la gente.

Lo hemos venido reiterando en nuestras entregas que se está produciendo un cambio profundo en la ciudadanía argentina y no tiene que ver ningún partido ni candidato político, es una toma de conciencia del valor que tiene cada uno de los habitantes de este país cuando llega el momento de elegir a quién quiere para que lo gobierne y le brinde seguridades de vida, crecimiento y futuro.

Hoy hay muchos que pretenden apropiarse de una victoria que, podía preverse, en razón de varios factores, el de mayor peso fue la tragedia que terminó con lo que se presume un crimen aberrante que tuvo como víctima a Cecilia Strzyzowski, exesposa de César Sena, hijo de un jefe piquetero y ‘mandamás’ político que respondía directamente a Jorge Capitanich.

La otra circunstancia es el enorme desgaste que sufrió la conducción política provincial que sin recambios se prolongó durante 22 años con el mismo personaje, quien entronizado en el poder, se convirtió en un señor feudal que manejaba todos los ámbitos institucionales del Chaco.

La ciudadanía comenzó a rebelarse, demostrando en las marchas que se hicieron pidiendo justicia por la muerte de Cecilia, que tenían fuerza y un enorme poder que lo podían mostrar cuando se enfrentaran con las urnas. 

A ese cambio es al que nos hemos venido refiriendo en nuestras últimas entregas. No le pusimos color político porque en realidad no lo tiene, es sentimiento, es voluntad de querer cambiar y dejar de sentirse manejado a través de la prebenda política. En una sola palabra lo reflejamos: QUERÍAN VOLVER A SENTIRSE LIBRES.

En realidad nadie tiene la pura y única verdad. Es decir que se puede equivocar pero ahora tienen la herramienta que manejan para dentro de cuatro años, decirles queremos otra cosa.

El Barón de Montesquieu, Charles-Louis de Secondat (1689 - 1755), seguramente uno de los pensadores más relevantes del siglo XVIII de la Europa Occidental, en uno de sus más destacados pensamientos decía: ‘Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder’ y en este preciso caso fue el voto ciudadano quien puso fin a la hegemonía política.

Otro de los pensamientos que reflejan una situación que hemos venido viviendo los argentinos, señala que: ‘Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo. Demasiado tiempo en el poder desgasta su legitimidad’.

Vale la pena traer al presente muchos de los juicios que nos dejaron filósofos que entendían la vida de la política y a los políticos, desde una óptica que nunca soslayó que ellos -la casta política- eran sólo meros ejecutores del poder del pueblo y que intentar someter al soberano resultaba un error, que conducía al fracaso cualquier intento de gobernar.

Faltan dos provincias que mostrarán claramente cuál es el objetivo de la ciudadanía para el 2024. Mendoza y Entre Ríos serán los mercados evaluadores de un nuevo compromiso que asume la sociedad en busca de una solución.

Se prevén posibles ganadores, pero ya nadie asegura nada. Una actitud que resulta coherente y atinada, dados los números de las últimas elecciones provinciales.

La realidad se impone. Sólo hay que esperar que se den vuelta las urnas para tener certezas, todo lo demás -hoy- es una utopía.
 

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