Con la decisión del máximo tribunal, el religioso ya no cuenta con nuevas instancias ordinarias para demorar el cumplimiento de la condena, por lo que quedó detenido y deberá cumplir la pena impuesta por la Justicia pampeana.
Pernini permanecía bajo arresto domiciliario mientras se resolvían los recursos presentados por su defensa. Sin embargo, tras el rechazo de la Corte, fue detenido el viernes pasado y permanece alojado en la Seccional Segunda de Santa Rosa.
El sacerdote fue condenado como autor de abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal, agravados por su condición de ministro de un culto religioso reconocido y por haber mediado una relación de autoridad y poder sobre la víctima. La Justicia consideró los hechos como un delito continuado.
La víctima fue un joven que tenía 17 años cuando comenzaron los abusos y que ya había cumplido 18 cuando cesaron los ataques.
De acuerdo con la investigación judicial, los hechos ocurrieron en la Iglesia Nuestra Señora de Luján de Santa Rosa, particularmente en los departamentos donde residía Pernini mientras se desempeñaba al frente de la parroquia. Además, uno de los episodios tuvo lugar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante el proceso quedó acreditado que los abusos se produjeron de manera reiterada y aprovechando la posición de autoridad que el sacerdote ejercía sobre la víctima.
Este año, tanto la Fiscalía como la querella habían solicitado que Pernini dejara de cumplir arresto domiciliario y fuera trasladado a una unidad penitenciaria. Sin embargo, el juez de Ejecución Penal, Gastón Boulenaz, rechazó ese planteo y dispuso que continuara en su vivienda con monitoreo electrónico y custodia policial permanente hasta que la sentencia adquiriera firmeza.
Con la resolución de la Corte Suprema, esa situación quedó sin efecto y el sacerdote comenzó a cumplir la condena bajo detención efectiva.
El caso tuvo una fuerte repercusión en la comunidad santarroseña y se convirtió en uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años vinculados a denuncias de abuso sexual cometidas por integrantes de instituciones religiosas.
Agencia Santa Rosa
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