MARTES 07 de Febrero de 2023
 
 
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Campoamor y el eclipse de pelota

¡Mi madre...!: Qué lío estuvieron haciendo los periodistas en torno al gol convalidado a Japón en su triunfo sobre España. Que la pelota estaba afuera o adentro, que el ojo es más o menos preciso que la tecnología, que el VAR no debiera o sí debiera influir sobre el árbitro.

Y sin embargo la cosa pareciera ser más sencilla: Yo creo que lo que hubo fue un eclipse de pelota, un fenómeno sideral.

Un eclipse ocurre cuando la luz procedente de un cuerpo celeste (en este caso la pelota) es bloqueada por otro cuerpo eclipsante (la cancha).? Y eso sucedió ante nuestros ojos de espectadores apasionados.

En los primeros minutos del segundo tiempo pasó que no pudimos ver bien por culpa del eclipse si la pelota estaba más o menos alineada con el campo. La tecnología, por su parte, hace solo lo que puede, sabiendo que de todos modos generará variadas interpretaciones.

Y en definitiva esta será una discusión eterna porque se da en medio de la subjetividad de aquellos que, cada uno desde su óptica, lo evaluarán de maneras distintas. Para colmo a nadie se le ocurrió pensar que “la panza” de la pelota (que pareciera ser el ingrediente controversial) medirá de acuerdo a cómo haya sido inflada.

La expresión “Ley Campoamor” se usa a modo de metáfora, o de recurso retórico, queriendo decir que alguien ha hecho una interpretación interesada de algo, ya sea de un hecho o bien de una disposición reglamentaria. En la Administración pública española es usada cuando un jefe hace interpretación o aplicación de reglamentos a su albedrío, no coincidentes con la interpretación general.

Y aquella expresión se basa en el texto del famoso poema de Ramón de Campoamor que dice: “Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira”,

Estos versos sugieren que ningún valor es inmutable y que siempre impera el subjetivismo, la arbitrariedad, y el relativismo en todas las facetas y actividades del hombre.

La cosa es que entre el eclipse de pelota y el color del cristal con que se la mire, se produjo una nueva encrucijada futbolera que sirve sobre todo al alimento de los programas de radio y televisión.


Por Hugo Ferrari - Especial para LA REFORMA

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